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lunes, noviembre 13, 2017

Le tendré miedo al paraíso

Si después de que 
el tiempo se acabe
no pudiera encontrar
las huellas de tus pasos,
no pudiera oler el perfume
del aire que trasciende 
el espacio que ocupas.

No pudiera oír nuevamente
la risa de tu risa
ni tu corazón alegre
que canta como ave libre.

Si después de que
el tiempo se acabe
no pudiera estar contigo,
le tendré miedo al Paraíso
y preferiré la Nada.

Te llegaran las Rosas

Te llegarán las rosas
liberadas de espinas
como llegan mis palabras
liberadas del miedo.

Te llegarán las rosas 
mansas a tus manos
como mis manos llegan
mansas a tu cuerpo

Y mientras que dure el tiempo,
este tiempo de rosas,
permaneceré a tu lado
siendo algo más
que una palabra que te quiere

Y para cuando se acabe el tiempo,
este tiempo de rosas,
y el sol muera para siempre,
para nunca en mis ojos,
mi único deseo
será que la última de mis rosas
que reciban tus manos,
haya escuchado la última
palabra que pronuncien mis labios

Apenas si conozco

 Apenas si conozco la risa de mi risa

y el recoveco extraño de mi cara en el espejo

Apenas si concibo el aire que me abrasa

la entraña que cobijo y sin embargo sé

del brillo de tus ojos y del aire de tu boca

Y de cómo se dibuja tu cara en la distancia

Y de la distancia que separa tu vientre de mi vientre

Tus manos de mis manos cuando la distancia es aire y tiempo

y miedo y conozco el vacío como un concepto nuevo

Existe ya un nombre que es todos los nombres

Existe una palabra que cierra el diccionario, que concluye la vida

que señala las fronteras y funda los dominios, imperios, ciudades,

la vida de mi vida y el cielo de la tierra...

Que fundamenta dioses y soluciona guerras:

Amor, amor, amor por siempre, sin ausencias

al margen del camino, siendo él camino y tierra

Sendero sobre el agua, el fuego, la simiente deshojada

el filo sin la hoja, la hoguera sin la llama

Pero siempre amor, al margen de la ausencia

Al margen del camino marcando las fronteras del ser o del no ser

Amor, amor...lo único que se sabe que es,  aunque no sea.

Porque él es el nombre que es todos los nombres

Porque él es la palabra que cierra el diccionario

Amor, amor por siempre al margen de la ausencia

Fundamento de la vida. Amor: Camino y tierra.



Gran Vía

Hacia arriba, 
Gran Vía todo seguido,
no es para cobardes,
se encadenan los pasos
como eslabones conscientes
del peso de las pisadas
y sobre la acera caliente
de miradas ansiosas
se recorta la fuente.

Transparente palmera
en el sucio fragor del aire.

Es la Red de San Luis
donde la carne se abarata
y se vende a cualquier hora
por nada, en la calle Montera.

Se ensancha Gran Vía
y se llena de gente.
A mi izquierda los libros
como bollos recientes
me llaman desde 
la horripilante vitrina
como furcias danesas
en una noche cualquiera
vertiginosa y absurda.

Me absuelvo de la duda
y continúo hacia el valle
al que desciende alegre la calle.

El olivar me saluda a los lejos:

Es la Plaza de España.

Dentro de nada
tus ojos sonreirán al verme
y habrá valido la pena
este recio paseo
tan plagado de gente.

domingo, noviembre 12, 2017

Rompe su deseo

Rompe su deseo las formas verticales
y el silencio desea romper su silencio
y las horas esperan ser algo más
que simple tiempo transcurrido.

Se rompe su deseo y todo lo transforma.
Se rompe como un grito sin voz,
escuchándose atento.
Como una ola sin mar, en una orilla sin olas.

Se rompe porque quiere existir
apenas si un instante, eterno entre lo eterno.
Existe y es como si fuera lo único que existe,
lo que existe siempre, sin pedir que lo expliquen:

La luz que va conmigo cuando abro los ojos.
La sombra que me sigue y camina en silencio.
El peso de mis pasos, cuando camino deprisa.

Existe y me conmina a ver cómo crece conmigo.
Cómo muere conmigo. Como una llamarada;
Universo infinito, en la finita llama.

Ella, ella. Qué deciros de ella.

Yo la llamo, reclamándola mía,
reclamándola en vano,
porque ella ya está más allá de la nada
cuando su deseo rompe las formas verticales
y el tiempo se recuesta para ser algo más,
que simple tiempo que transcurre.

Un cielo de azabaches


Un cielo de azabaches
me recibe de pronto.

Entreabro los ojos
y el silencio se duerme
convocando al vacío.

Es la hora sin nombre,
sin lugar, sin historia
en la que los sueños
livianos, se desvanecen
por los largos pasillos
del país de las sombras.

Es todo tan bello
Y tan calmo está todo
que el aire descansa en
en la almohada
Y una rosa roja
susurra su nombre
hacia la mañana
que ya nace joven.
Que ya simplemente nace.
Que ya simplemente yace
con el azabache
soñando sus ojos
en el dulce sueño
del país en sombras.

Que nada despierte a la nada.
Quiero seguir soñando
hasta la mañana.

Solamente esperanza

 Todo está:

La vida, la muerte.
Todo está y todo es nada.
Eres tú quien camina
no el camino el que anda
y sin embargo
el camino y tu huella
quedarán, cuando tú
solamente seas recuerdo.

Solamente o sólo nada.

Es por eso que
como un rayo en la noche
o como una luciérnaga
humildemente enjoyada
la esperanza nos dice

Vive:

Eres tú quien camina
no el camino el que anda.
Lo que luego suceda,
quién sabe, hoy por hoy
solamente esperanza.